Flohmarkt, plan de sábado. Un Flohmarkt es un mercadillo situado en la calle en el que puedes encontrar de todo... todo! La gente vende su ropa, zapatos, lavadoras, maletas, mesas, sillas... cualquier objeto que te imagines, lo puedes encontrar... y como no íbamos a ser menos, hemos comprado un baúl/maleta antigua que será nuestra mesa de centro en el salón... aunque antes habrá que lavarla y pintarla :)
Nosotros fuimos al Flohmarkt de Mannheim (a 15 km de casa aproximadamente) ya que es el mercadillo más cercano que está todos los sábados, aún así, nos hemos quedado con ganas de ir al de Heidelberg (que es cada dos sábados), así que volveremos a un Flohmarkt. Es agradable pasear y cotillear un montón de objetos, y a veces, encuentras algo chulo.
Después del Flohmarkt fuimos al centro de Mannheim a pasear... Parecido a Karlsruhe... con mucho encanto, plazas y edificios bonitos, parques inmensos en los que pasear y una calle principal llena de tiendas por si quieres renovar el armario.
Después del paseo, unas cervezas para entrar en calor y pasear por el centro de Heidelberg por la noche.
Philosophenweg, el camino de los filósofos. Plan de domingo. Como despertarte y ver que brilla el sol dos días seguidos supone un subidón, hay que aprovechar al máximo los rayitos de sol... así que encontramos una ruta en la montaña de Heidelberg a 10 minutos en coche de casa y vamos a ver que nos encontramos....
El philosofenweg (camino de los filósofos), es una ruta por la montaña... entre bosque y vistas preciosas... desde este lado de la montaña puedes ver la otra cara del castillo y el puente viejo... unas vistas increíbles que recomiendo a quien visite Heidelberg.
Puedes empezar el camino desde varios puntos... nosotros subimos el coche hasta el último punto en el que puedes aparcar y desde ahí empezamos la senda...
El camino recibe este nombre porque los filósofos que vivieron en Heidelberg, hacían este camino junto a sus profesores de universidad mientras discutían de temas de actualidad y reflexionaban... (tirando de Wikipedia)... sinceramente, no me extraña... poderte sentar en los numerosos bancos que encuentras por el camino, con esas vistas y quedarte en silencio 10 minutos y reflexionar...
Estos son los detalles que hacen a Heidelberg mágico y único.