Hasta que recibo la llamada de Alex y me dice que en media hora pasa a buscarme... tengo media hora para hacer una maleta, coger las camisetas del atleti y prepararme para ir a Viena!
La mañana se tuerce... no encontramos los ahorros... no nos cogen el teléfono en las oficinas del estadio... y una amiga nos echa una mano desde Madrid llamando al Calderón... no hay suerte, las entradas que sobraron han sido devueltas y tenemos que comprarlas allí al llegar...
Son las 3 de la tarde, encontramos los ahorros, nos montamos en el coche y partimos rumbo Viena (más de 700 km y el partido es a las 8:45, no sin antes echar gasolina y perdernos por la autopista!
Los paisajes que vemos por el camino son una maravilla, es bonito disfrutar de unas vistas así... y por fin llegamos al Ernst Happel Stadion, quedan entradas, son las 9 de la noche y podemos disfrutar del partido con victoria del Atleti (3-0) incluida! Al terminar el partido, los aficionados españoles no saben que te devuelven un euro por vaso de refresco que hayas consumido, así que nos ponemos a recoger vasitos y nos pagamos casi una entrada entera! (made in Spain jaja). Después del partido, nos vamos a cenar, al hotel y a descansar que al día siguiente toca un día duro de turismo.
Suena el despertador, las 8 de la mañana..lluvioso..nublado.. pero eso no importa! hay que visitar Viena!
Decidimos coger el coche ya que el parking del hotel es caro y lo mismo ocurre con los de los alrededores... así pues primera parada la Ópera de Viena y sus alrededores... Burggarten, Theresien Platz con el museo de ciencias naturales y el Volkstheater, Museums Quartier... paseamos por estos lugares y andando también llegamos al centro, a la Stephans platz donde se encuentra la catedral de San Esteban y hacemos una parada para cargar pilas tomando un buen bocadillo... es aquí donde charlando decidimos llamar a Viena la ciudad elegante... todos los edificios son preciosos, no hay ni uno solo que rompa con la estética, las tiendas, la gente... sobretodo la gente cuida al detalle su imagen y esa forma elegante de vestir... aunque también aquí nos damos cuenta de que la vida en Viena es cara, comer por menos de 10 euros por cabeza es imposible (hablando de cosas baratas como un bocadillo con un refresco, un perrito caliente...) así que tendremos que escoger bien los lugares para no arruinarnos! ;)
No podemos quejarnos porque el día cambio por completo, salió el sol y 20 grados que daban la vida!
Después de un tentempié seguimos caminando por la ciudad y llegamos a Heldenplatz, allí se encuentra el museo de Sisi, la escuela de equitación española y la Biblioteca Nacional, entre otros. Da la casualidad de que hay una exposición militar en sus jardines y aprovechamos para cotillearla un ratito.
Una vez visitado todo esto, cogemos el coche de nuevo y aparcamos por la zona de la universidad para visitar el Parlamento, el Palacio de Justicia, la Universidad y sus jardines en Rathausplatz.
Es medio día y pensamos que podemos divertirnos un rato y visitar las afueras, así que volvemos al coche y vamos rumbo a Prater. Aquí hay un parque de atracciones (principalmente para niños) por el que puedes pasear y descansar ya que entrar es gratis, solo se paga en las atracciones en las que quieras montar. Encontramos una tienda de alquiler de bicis y cogemos un par para pasear por el parque (que más que un parque es un bosque) y es precioso! Las hojas de los árboles de color rojizo y un silencio que invita a llenarte los pulmones de aire puro!
Ya es media tarde y pensamos que teniendo coche, sería una pena no visitar el Danubio! así que subimos hasta la parte vieja del Danubio... nos sorprende ver el cambio de edificios, en esta parte de la ciudad todo es nuevo, edificios altos, oficinas y muy moderno, un gran contraste para lo que habíamos visto hasta ahora... una vez en el Danubio pensábamos que podríamos recorrerlo en barquito pero al llegar todo estaba cerrado, eran escuelas y barcos de remos... así que decidimos bajar al Nuevo Danubio... en esta ocasión nos encontramos todo lo contrario! por esta parte del río están los barcos que hacen cruceros por él y no está permitido entrar en ellos si no estás de crucero... empezábamos a desechar la idea de tomar algo en un barquito hasta que paseando por la orilla llegamos al único bar que hay en este lugar (tranquilo, música chill-out a la orilla del río y de fondo la ciudad moderna, muy agradable la verdad) y la camarera nos explica que hay una tercera parte del Danubio (como un canal) en el que hay barcos que realizan rutas y se puede cenar en ellos.
Así que volvemos a coger el coche y nos dirigimos a Schwedenplatz, una pena que llegáramos tarde ya que el último barco salía a las 6, aún así cenamos por la zona y tomamos una cerveza para quitarnos la espinita!
Después de cenar, toca volver al hotel que al día siguiente tenemos un largo camino de vuelta...
A la mañana siguiente un paseo por el mercado de Rechte Wienzelle, desayunamos en una de sus cafeterías y cargamos la maleta en uno de sus puestos de Té, ahora sí, toca volver a Heidelberg...
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