Hemos tenido algún que otro problemilla técnico con el
ordenador y por eso hemos tardado en actualizar… “compartir” Internet y haber
olvidado los CDs para poder formatear es lo que tiene… pero hagamos como si no
hubiera pasado el tiempo (que
aquí en realidad vivimos con una sensación parecida constantemente) y resumamos el
fin de semana!
Viernes 17 de Enero. Buenos días por la mañana! Y es que hay que madrugar… toca
currar dos horitas limpiando y corriendo al aeropuerto de Frankfurt a por
nuestra visita!
No se como lo hace Marta pero siempre tiene preparadas rutas
turísticas y al final es ella la que nos enseña Frankfurt a nosotros (incluido
donde comer) jeje
Llevábamos tiempo sin ver un cielo tan azul con un soletón
que da gusto <3, Marta ha hecho los deberes y se lo ha traído en la maleta,
junto con el pavo, el tomate frito, y unos regalos chulísimos de Monica y Dani
¡MIL GRACIAS!
Para empezar aparcamos en el centro y paseamos por la calle
Zeil y sus tiendas… y subimos a la última planta del centro comercial en el
que, desde la terraza, podemos ver unas vistas increíbles de la ciudad, incluidos los distintos rascacielos que hacen de
Frankfurt una ciudad diferente, como la Torre Commerzbank, la Europaturm (que
es una torre de telecomunicaciones), la Maintower (edificio en el que hay un
observatorio)…
Después de disfrutar de unas buenas vistas, paseamos hasta
el Eiserner Steg o Puente de Hierro, en este puente la gente cuelga su candado
con sus iniciales, lo que nos ha sorprendido es que en lugar de estar escritas
a mano, los candados están grabados…
Las vistas desde el puente son muy bonitas, y si el cielo está así de despejado.. mucho mas! Solo hay que ver como nos costaba incluso abrir los ojos... y es que el sol nos cegaba!
Al otro lado del puente se pueden ver edificios mas modernos y otra versión de la ciudad de Frankfurt…
Desde el puente también hay unas buenas vistas hacia el "Skyline", los rascacielos de los que hemos hablado antes...
Continuamos
paseando, de vuelta hacia el coche llegamos a Römerberg (la plaza central de la parte vieja de la ciudad) y aprovechando que hoy
luce un sol enorme paramos a tomar un refresco en una de sus terrazas.
Después de buscar un sitio baratillo para llenar el estómago (un kebab estilo alemán) volvemos a casa que hay que dejar las maletas aún!
Tres meses exactos desde que llegamos aquí… y no hemos
probado el Sushi “alemán”, esta noche, en honor a Marta vamos a un restaurante,
además de asequible, todo estaba buenísimo! Un caprichito teníamos que darnos en el Sushi Bar “Same Same”.
Visitamos un bar de Cócteles con una terraza muy chuli,
sillones, mantitas y pequeñas estufas que crean un microclima que da gusto sentarte a
refrescarte el gaznate!
Sábado 18 de enero, es el cumpleaños de Tony, el manitas del edificio
y amigo. Le preparan una fiesta sorpresa en casa de Claudia a la hora de comer,
pero como hemos madrugado, tenemos tiempo para ir a pasear por el Castillo y
sus alrededores, es visita obligada para los que vienen nuevos ;)
Es medio día,
volvemos a casa para celebrar el cumpleaños y nos invitan a comer tortilla de
patatas, huevos rellenos y fiambre ¡todo muy rico!
Cuando acaba la celebración ya ha anochecido, vamos a dar un
paseo por las calles de Heidelberg, un paseo por la Alstadt (casco antiguo) echar
un vistazo a las tiendas y Marta aprovecha para comprar algún recuerdo que otro
y a probar la cerveza alemana, con tantos tipos no sabe ni cual elegir!
Después
de cenar una Currywurst (típica salchicha alemana), vamos a despedir el sábado
al TurmBar, el bar que está en las dos últimas plantas de un edificio de
oficinas y desde el que hay unas vistas estupendas ¡nos encanta!
Domingo 19 de enero. Último día de visita, hay que aprovechar que Marta se trajo
el sol en la maleta porque la lluvia no aparece! Decidimos
acercarnos a Mannheim, pero queremos hacer algo diferente y conocer algún
rincón nuevo, así que visitamos Luisenpark. Un parque enorme que cuesta 3€
entrar, pero que te sorprende y mucho cuando entras. Pasar una mañana de vez en
cuando en este parque merece la pena! Y es que no solo es un parque, sino que
además es una especie de mini zoo e invernadero.
Para no perder las costumbres de los domingos españoles y es que casi es lo
que más echamos de menos de España, toca tarde de domingo, intensivo de fútbol
y cañas viendo al barsa primero, y después al atleti...
Ahora toca ir a casa a preparar la maleta y a descansar…
Que suene el despertador a las 7, Marta recoja su maleta y
nos abandone, se lleve con ella el sol y vuelva la lluvia… es señal de que
volvemos a nuestro día a día…
¡Gracias por la compañía tan genial que nos has hecho!
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